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BIOGRAFÍA

Héctor Ernández, nace en Caracas, Distrito Federal, el 18 de mayo de 1958. Hijo del Capitán de Altura Héctor Ernández Caraballo y Luzmila Rosa Salazar de Ernández; siendo el mayor de cinco hermanos.

Vive su infancia y adolescencia en la Isla de Margarita, edo. Nueva Esparta.

El encuentro con las artes, ocurre a través de la música, estudia guitarra desde los 13 años de edad, instrumento que aun ejecuta con algún amigo músico en el taller, a la edad de 16 años ya comienza a debatirse entre la escritura de textos narrativos y la línea, definiéndose por esta última, para nunca más abandonar al dibujo y la pintura… Obteniendo muy temprano, en su primer envío a un salón nacional, el XIII Salón de Arte de la Universidad de Carabobo. Valencia, Venezuela, el Primer Premio por su conjunto de dibujos.

Cursa estudios en la Facultad de Educación, mención artes plásticas, Universidad de Carabobo. Inicia estudiando Ingeniería Industrial, aprobando hasta el 7° semestre, en ese momento ya el llamado del Arte era un mandato, así se cambia a Matemática, haciendo a la par Artes Plásticas en la misma Universidad de Carabobo.

Hace equilibrio estudiando Artes y Matemáticas a la vez, viendo a esta como una parte más de los estudios formales de las artes, comienza estos en la Universidad de Carabobo para luego según las exigencias de su devenir como artista neo nato, definir su camino y abrazar la necesidad de rencontrarse con el arte europeo… Entre estos viajes se deben citar: New York en 1981 en la M/N Tamanaco y a partir de 1983 Europa: Alemania, Bélgica, Holanda, España, Inglaterra, Portugal; en la M/N Táchira, así también recorre el río Orinoco en esta misma nave, siendo esta experiencia una marca en el proceso creativo del artista… Es importantísimo desde una óptica vivencial, ubicarse en la mínima infinitud del espacio, sabiéndose exiguo, ínfimo ante la grandeza de la naturaleza, mirar el gran rio Orinoco desde la perspectiva de un buque de 162 ms de eslora y verlo pequeño, saberlo pequeño, sabernos pequeños… creemos, que esto inicio un proceso de toma de conciencia…notar como lo mencionado cambiaba y volvía humilde a cualquiera, sin la posibilidad de reflexionar, el rio nos toma, volviéndonos idénticos, rendidos ante tanta magnitud física y metafísica… el reflejo de las estrellas en este mágico rio, el tigre en la orilla, el poblado ya transulturizado y el indígena aun intacto con su pintura corporal como vestimenta, esto es algo que fortalece la noción de naturaleza frente al hacer estético, abordado hecho por el hombre, insisto en lo pequeño que nos hace percibir, y la conciencia de esto…

Dichos viajes podríamos definirlos mas como de reafirmación conceptual. Abriéndose ante el artista todo un espectáculo, una panorámica, donde el museo, la catedral, la arquitectura urbana, todo como un conjunto cultural ejemplo de contraste unas veces o de amalgama cultural, en otra oportunidad, en fin: de identidad cultural, de esa consonancia tan buscada en la adolescencia… que permiten en una primera instancia, al joven permeable dar paso al artista madurándole conceptualmente. Son estos viajes la savia que entinta su proceso creativo, tengo que destacar la experiencia cercana con la obra monumental de Rembrandt, la revelación casi mística en el Rijksmuseum Ámsterdam.

La ya muy conocida obra de Paul Delvaux desde su muestra en el museo de bellas artes de Caracas, Venezuela, hasta las más representativas muestras individuales de artistas de la transvanguardia italiana, como: Enzo Cuchi, Sandro Chía, Mimmo Palladino… de propuestas de artistas alemanes que enriquecieron notoriamente nuestro trabajo, como: Ansel Kiefer, George Baselitz sin dejar atrás nunca, la razón y causa de estos viajes, la búsqueda de Rembrandt y de la obra del siempre admirado Delvaux, mis grandes maestros, y tantos otros que nutrieron el delta que es un artista, el desembocar de un rio, en nuestro caso la conjunción de mares…

Guardo de estos viajes pequeños óleos s/ cartulina Fabriano, entre ellas tres “Chiniguas” o Sayonas, y un estudio de la ronda nocturna de Rembrandt en tinta negra y parda…
El joven artista que partía a Europa después de obtener uno que otro premio en salones de arte a nivel regional y uno que otro a nivel nacional, regresaba a pintar sin parar nunca lo que ya estaba seguro de haber encontrado en estos viajes.

En 1989 contrae matrimonio con María del Carmen Rodríguez, su inseparable esposa, Médico de profesión, de cuya unión nacen María Constanza (1991) y Ana Victoria (1993).

El 20 de noviembre de 1996 fallece su madre, Luzmila Rosa.

Reside junto a su familia: su esposa María del Carmen, sus hijas María Constanza y Ana Victoria en Valencia, estado Carabobo, donde desde 1985 se desempeña como Profesor, en diversas Instituciones de Educación Superior. Desde el año 2002 como Profesor Ordinario en la Universidad José Antonio Páez,y desde 2006 como Profesor Ordinario en la Universidad Arturo Michelena. Hoy retirado del ejercicio docente está dedicado en carne y espíritu a su obra.

Su Padre y Amigo Capitán de Altura Héctor Ernández Caraballo fallece el 21 de Octubre de 2014.

Respecto a sus 54 años de edad escribe:

He vivido a placer y con placer, del placer procurado por el tiempo del hombre que vive en la mar, diferente al tiempo del vivo, al del muerto, un tiempo solo conocido por el hombre que aborda la nao… Mar que he bebido hasta el desmayo con The Beatles, ese otro tiempo: el de la tormenta. Con The Rolling Stones otra noche huracanada. He visto el horizonte y un mar traslúcido desde Satie. Un mar como himno el de Dylan, como continua y tortuosa ola tras ola, que golpea el pantoque de mi cuerpo-barca en océanos mentales con Kerouac o Ginsberg… Tifón en el mar de Japón con Sartre y Joplin a la edad de doce… Oh! Sí, he bebido y me ha mareado el muy violento chubasco de Jung, luego Marcusse, W. Reich, me han trasnochado, como también el rayo del cantábrico que afina una cuerda y trae un vino a Serrat, ah ese vino… Mientras… La mano de un dios zurdo armoniza el cabello violeta de Hendrix…escucho…escucho… Y aquel sonido metálico quizás sea la clave de un cubano son, o el foque golpeando el madero de mi conciencia en actitud de hacer ruta y guía: Blades junto a Fito desde el tiempo de siempre en la bitácora, Aldemaro Romero prefirió no gritar tierra y apuró el trago y lo apuró todo, Sadel devuelve el tiempo al tiempo… Y yo hoy tengo 54 años y he vivido… Mientras Charly vestido de rojo, se asoma para sonreír… Tres sirenas abordan la nao cuando es su deseo, nunca he recibido más amor… Tres sirenas tres… Mis tres sirenas… Ah! Y dicen: es de buena suerte al marinero llevar una gata blanca de estandarte de blasón y en vaina de piel de caimán a la cintura tres cuchillos, una bayoneta, dos pistolas desnudas … y el sable…
H.E 18/05/2012

“Hay tres clases de hombres: los vivos, los muertos y los que navegan” Sócrates.